Después de varias entregas exitosas en la serie de Alien, Disney y 20th Century Studios han decidido retomar la franquicia hermana de la popular saga de ciencia ficción, Depredador. Prey y Depredador: Killer of Killers lograron atraer a nuevos fans además de expandir el universo a territorios nunca antes vistos, y después de su éxito, Dan Trachtenberg regresa a la silla del director con Depredador: Tierras Salvajes, una nueva película que nos mostrará por primera vez un vistazo al mundo de estos misteriosos cazadores, pero, ¿vale la pena?
¿Qué tal Depredador: Tierras Salvajes?
En esta ocasión nuestro protagonista es Dek (Dimitrius Koloamatangi), un joven Yautja (nombre oficial de los “depredadores”) que aún tiene que ganarse su camuflaje, mostrando su valor como cazador dentro del clan. Tras una confrontación con su padre, Dek se ve obligado a escapar al planeta de Genna, conocido por los Yautjas como el planeta de la muerte, donde deberá de cazar a la mítica criatura como Kalisk para regresar como un cazador verdadero.

En su travesía Dek se enfrentará a grandes peligros, en el planeta Genna hasta las plantas pueden matarlo en segundos, y es al enfrentar a la muerte de cerca cuando conoce a Thia (Elle Fanning), un androide científico de la compañía Weyland-Yutani que busca reunirse con su hermana Tessa, las cuales fueron separadas tras enfrentarse a la Kalisk, la presa que Dek anda buscando.
De este extraño encuentro surge una alianza improbable, que llevará al dúo a enfrentar a las diversas criaturas y peligros ambientales de Genna, además de conocer a un aliado adicional, que por motivos de trama no revelaremos, todo esto para enfrentar finalmente a la legendaria bestia y descubrir los motivos tras la aparición de Weyland-Yutani.
Tras una climática batalla, Depredador: Tierras Salvajes toma un aspecto ligeramente filosófico, enfocándose en lo que significa pertenecer a un clan, y en qué características radica la verdadera fortaleza, expandiendo nuestro conocimiento sobre la cultura de los Yautja y separando a esta raza un poco de esta noción de un cazador brutal.

La película es un despliegue de efectos especiales, que mezcla de manera impecable efectos prácticos con CGI, además de que las actuaciones de Koloamatangi y Fanning nos dan una sinergia muy peculiar y poco esperada en una película del género; ambas son excelentes y desempeñan un buen papel. El audio es igualmente excelente, con muy buenos efectos en lo que se relaciona a los peligros y criaturas de Genna, y por primera vez podemos escuchar de mano el lenguaje de los Yautjam, algo que de igual manera está muy bien logrado. Una oportunidad perdida fue la de hacer alusión a la música del filme original de Depredador, ya que el ambiente de Genna es muy similar a la selva que vimos en los 80s.
¿Vale la pena Depredador: Tierras Salvajes?
Siendo la primera vez desde los cómics de los 90s de Dark Horse donde tenemos una vista directa al mundo de los Yautja, Depredador: Tierras Salvajes es un gran filme que explora al titular “monstruo” más allá de su aspecto como brutal asesino. Depredador: Tierras Salvajes maneja temáticas relacionadas con el honor, la familia y la valentía de una manera muy bien lograda, en especial cuando la película es un filme de ciencia ficción lleno de acción, algo que en realidad no esperaríamos.
Si consideramos algún punto negativo, sería tal vez la inclusión de un toque de comedia y relaciones que aclaran el tono con referencia a las entregas anteriores, sin embargo, el motivo de esto es, en esencia, darnos un vistazo a una cultura extraterrestre que solo conocíamos superficialmente. Es posible que, para algunos puristas, esto sea un punto algo controversial, ya que la película cae un poco en esta tendencia de tratar de “humanizar” al monstruo, cosa que puede ser del desagrado de muchos, pero cuando está bien explorada, resulta en una expansión del universo que abre las puertas a muchas posibilidades a futuro.

Y hablando de estas posibilidades, los guiños hacia un nuevo crossover con Alien están presentes, esperemos que, en caso de darse, aprenda de los errores de las entregas previas de Alien vs Depredador.
Dicho esto, en nuestra opinión, consideramos que Depredador: Tierras Salvajes en definitiva vale la pena, siendo una película entretenida, llena de acción, con buenos efectos y actuaciones, que nos lleva a un mundo alienígena, interesante y lleno de criaturas aterradoras y toda clase de peligros, que, además, cuenta con un mensaje que trasciende dicha acción, que es poco común en este tipo de historias, y que expande el universo hacia nuevos horizontes.

El acceso a la función de prensa a Depredador: Tierras Salvajes fue proporcionado por Disney. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.