Cuando la película original de Star Wars debutó en 1977, nadie sabía el impacto cultural que este proyecto del visionario George Lucas tendría a nivel mundial. En estas épocas, nombres como Darth Vader y Luke Skywalker son conocidos por todos, además de los poderes de la fuerza y los Caballeros Jedi y Sith; Lucas no solamente creo un fenomeno, sino todo un universo repleto de mitología e historias eternas, una simple reinterpretación de las batallas entre el bien y el mal, inspiradas por viejas películas de samurais y westerns.
Es más que claro que últimamente la franquicia ha tenido tropiezos con decisiones algo cuestionables sobre la dirección de la historia, con muchas incongruencias y nuevas personajes que no acabaron de conectar con las audiencias, pero dentro de este nuevo periodo de Star Wars bajo la marca de Disney, Dave Filoni y John Favreau nos entregaron lo que para muchos ha sido una de las mejores adiciones nuevas, The Mandalorian, una historia que se centra en un caza recompensas del planeta Mandalore y su encuentro con un misterioso niño, Grogu, el cual pertenece a la enigmática raza del Gran Maestro de los Jedis, Yoda.
Durante tres temporadas de esta serie, pudimos adentrarnos más en la cultura de los Mandalorianos, las dificultades que enfrentan, sus códigos morales además de uno que otro guiño hacía los caballeros Jedi, y tras el éxito de la serie, Filoni y Favreau nos presentan The Mandalorian and Grogu, una película que busca continuar con la historia de Din Djarin y Grogu, pero la pregunta, como siempre, queda al aire ¿vale la pena?
¿Qué tal The Mandalorian and Grogu?
El filme comienza tras los eventos de la última temporada de The Mandalorian, Din Djarin (Pedro Pascal) y Grogu viven tranquilamente tras este ser aceptado como hijo adoptivo y aprendiz del Mandaloriano. Ahora ambos se encuentran trabajando de manera independiente para la Nueva República cazando a los remanentes del caído Imperio Galáctico. Es aquí cuando Mando y Grogu reciben la misión de trabajar con los Hutts de Nal Hutta para rastrear a un miembro importante de los imperiales, un agente conocido solamente como “Coin”, cuya apariencia y detalles no son del conocimiento de nadie.

Esta alianza peligrosa los lleva a rastrear a Rotta el Hutt, hijo de Jabba, (un guiño a la primer película de Clone Wars, uno de los primeros trabajos de Filoni), pero como es de esperarse al tratar con criminales del bajo mundo de Star Wars, las traiciones eran de esperarse, y todo esto complica de una forma muy inesperada la misión.
Con esta premisa se lleva a cabo lo que en realidad pareciera más un capítulo largo de la serie a un filme que busca continuar la historia, y es aquí donde encontramos el primer tropiezo de la película. Los hechos que ocurren son más acordes a una misión secundaria del videojuego, no avanzan la trama de ambos personajes de alguna forma significativa, y aunque la acción es entretenida, The Mandalorian and Grogu pareciera más un display de lo que puede hacer el animatronico de “Baby Yoda”, llenando la pantalla de momentos de este personaje que buscan explotar demasiado el recurso cómico y tierno que trae a pantalla.
Aunque The Mandalorian and Grogu cuenta con actuaciones de Sigouirney Weaver y regresan personajes queridos de la serie de Star Wars Rebels como Zeb, estos son desaprovechados y quedan relegados a roles muy secundarios, lo cual es una oportunidad perdida. De la misma manera, el personaje de Rotta el Hutt se vuelve más importante, y aunque podemos disfrutar de un Hutt con protagonismo nuevamente, su papel también es corto y sin duda alguna se hubiera disfrutado una mayor colaboración.
Visualmente, muchos de los efectos son prácticos y es donde destaca la película, pero por desgracia, al momento de hacer el uso de efectos CGI estos no quedan a la par con el resto de los visuales, desequilibrando un poco lo que vemos en pantalla, pero las locaciones impresionantes y batallas espaciales se ven espectaculares, como siempre. Afortunadamente, el aspecto del audio es excelente, regresa el compositor de la serie, Ludwig Göransson, con el tema principal de Mando, que nos da esta vibra de western espacial única que han caracterizado a dicho personaje. Los efectos de sonido, siempre han sido un fuerte de la franquicia, y aquí no fué diferente, cada explosión y disparo hacía vibrar, literalmente, los asientos de las salas, y por si fuera poco, la película cuenta con muchas tomas diseñadas para IMAX, las cuales se ven espectaculares.

Las actuaciones en general son sólidas, Pascal aporta la personalidad que siempre ha dado a Din Djarin, aún cuando prácticamente no lo vemos en pantalla, la voz de Jeremy Allen White como Rotta el Hutt hace un gran papel, y el trabajo de los titiriteros de los animatrónics de Grogu y otros personajes es excelente, ya que aún si no cuenta con diálogos se transmiten bastantes emociones mediante simples gestos y expresiones.
¿Vale la pena The Mandalorian and Grogu?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena The Mandalorian and Grogu?
La respuesta corta es un sí, sin embargo hay que aclarar algunas cosas. Aunque en realidad la película es bastante entretenida y tiene momentos de acción, nos queda a deber en lo más importante, la esencia de Star Wars. El fuerte del universo siempre ha sido la mitología que rodea a todos los seres que lo habitan, desde los códigos de los Mandalorianos, Jedis y Siths, hasta los misteriosos poderes de la fuerza, los cristales kyber, el cotizado Beskar o el aún más raro mineral Cortosis.

Favreau y Filoni han optado por darnos una historia autocontenida, sin explorar los elementos filosóficos o más interesantes del lore, cosas que tengan que ver con historias antiguas, artefactos ancestrales o una simple batalla, ya sea interna o a nivel galáctico, entre el bien y el mal. El filme queda corto al solo ser una especie de misión de rescate, bien ejecutada, pero el problema es que sabemos que las personas a cargo son capaces de darnos mejores historias, y en nuestra opinión ese ha sido el problema más reciente de Star Wars. Aunque en esencia, la franquicia siempre busco primeramente entretener, logró trascender y desarrollar a personajes más profundos, con historias que nos invitan a imaginarnos en algún mundo del borde exterior, o en los niveles más profundos de Coruscant.
The Mandalorian and Grogu no es para nada un desastre, pero al igual que muchos padawans sin buenos maestros, no alcanza su verdadero potencial, y en especial no nos da un avance claro ni una dirección a futuro para ambos personajes. Si esta es la última vez que los veremos, realmente es una conclusión muy insípida, pero dado el éxito esto es poco probable. Aunque Favreau y Filoni decidieron hacer una historia autocontenida y sin mucha dirección, de cualquier manera, ver a estos personajes con un mayor presupuesto es algo que se disfruta. Podríamos decir que es palomera, que sin duda te vas a divertir, y que cuenta con buena acción y momentos de tensión, sin embargo, como un Mandaloriano que ha perdido su casco, se siente incompleta, como si no se estuviera siguiendo el camino.
Aún asi, para todos aquellos fans de Star Wars, de las películas con acción, naves espaciales, disparos, y traiciones, The Mandalorian and Grogu cumple con su función principal, que es que pases un buen rato, y en definitiva, vale la pena (en especial en IMAX).
El acceso a la función de prensa a The Mandalorian and Grogu fue proporcionado por Disney. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.