Al igual que en todos los medios de entretenimiento, las modas y copias es algo que no es ajeno en el mundo de los videojuegos. Desde el éxito de títulos como Hades, Cult of the Lamb, Dead Cells y The Binding of Isaac, el relativamente reciente género conocido como roguelike, en donde el gameplay se basa en la generación al azar de niveles, poderes y mejoras, y partidas que al morir nos regresan al inicio perdiendo todo el advance; sin duda alguna se ha vuelto tan popular que hemos podido ver algunos elementos de gameplay en juegos AAA como Saros y Returnal.
Aunque siempre queda el riesgo de una saturación y fatiga por muchos estudios que busquen capitalizar con el género de moda, es normal que muchos títulos aparezcan y quieran dejar su marca personal. Un ejemplo de esto es Realm of Ink, desarrollado por el estudio independiente, Leap Studio, que busca incorporar elementos del folclor y mitología china, con el caos y azar de los roguelikes; pero como siempre, la pregunta queda al aire ¿vale la pena?
Hablemos de…
Antes de introducirnos a la historia de este nuevo título, es importante platicar un poco sobre Realm of Ink, título que nace de Leap Studio, un pequeño desarrollador independiente chino, que con ayuda del publisher 4Divinity ponen al alcance de todos este título que busca utilizar el arte tradicional de tinta china, junto con la mitología y folclor del país de origen del estudio, con un estilo roguelike isométrico, en donde los fondos son estáticos y en 2D y los personajes son en 3D utilizando un arte tipo cel-shading.
Con todo esto, se logra una mezcla única, que aunque utiliza a grandes de la franquicia como inspiración, es lo suficientemente distinguible para encontrar su propia audiencia.
Con esto presente, ahora sí pasemos a la historia.

¿Cuál es la historia de Realm of Ink?
Realm of Ink nos pone en el papel de Red, una diestra espadachina, acompañada por una peculiar mascota llamada Momo, quienes tienen la tarea de cazar al misterioso ente conocido como Fox Demon, culpable de la destrucción de su aldea. Al acorralar y vencer al Fox Demon, Red comienza a escuchar una voz, que le indica que debe de eliminarlo para cumplir su destino, el cual ha sido escrito desde tiempos inmemorables.
Sabiendo esto, Red se niega a eliminar al monstruo, pero es atrapada en un reino de tinta mágico. Para escapar, deberá abrirse paso entre ilusiones, desafiar al propio destino y forjar un nuevo camino, página tras página. Con esta premisa, simple, pero efectiva, comenzamos la aventura de Red, para descubrir los misterios del reino de la tinta.

¿Cómo es el gameplay de Realm of Ink?
Realm of Ink utiliza las mecánicas básicas de un roguelike para su gameplay. La acción se desarrolla en runs o partidas, mismas que terminan al ser eliminados, en las que deberemos de avanzar por varios capítulos (5 para este juego), cada uno con cuartos donde para progresar al siguiente es necesario eliminar a todos los enemigos en pantalla.
Una vez el cuarto haya sido completado, obtendremos una recompensa, ya sea en forma de una tinta especial, una reliquia, un elixir o dinero para comprar items. Las tintas actúan como nuestros poderes, de las cuales podremos llevar 2 al mismo tiempo, una asignada a cada gatillo, y estas tienen varias cualidades elementales, pueden ser alineadas al fuego, electricidad, agua, tierra o con otros tipos de daño como veneno. Además de esto, contamos con dos ataques básicos clásicos, uno débil pero rápido, y uno más fuerte, pero lento, y el clásico dash para evadir a los enemigos y sus ataques.
Las tintas no solo nos proveen de ataques especiales, sino que también cumplen la función de darle nuevas habilidades y apariencias a Momo, y cuentan con la peculiaridad de que, dependiendo de la combinación de las tintas, Momo cambiará de forma, por ejemplo, dos tintas de fuego le otorgan una apariencia relacionada a dicho elemento, mientras que una metálica y una de fuego, lo convierten en una criatura relámpago. Todo esto también cambia su tipo de ataques, y en especial afecta el ataque definitivo que Momo puede efectuar. En este sentido, nuestro momo es una especie de Eevee chino (más no de Temu).

Por otro lado, las reliquias y elixires aumentan nuestras habilidades, como nuestro daño, velocidad de movimiento, el daño de Momo, o la frecuencia con la que aparecen items más raros y de mejores características. Es importante mencionar que estas mejoras se limitan a un run, y una vez que hayamos muerto o completado la sesión, empezaremos nuevamente de cero como es la costumbre en estos juegos.
En Realm of Ink también tenemos la posibilidad de elegir qué tipo de recompensa queremos antes de entrar a un nuevo cuarto, para así poder enfocarnos en obtener nuevas tintas, elixires o reliquias, dependiendo de cómo queramos mejorar a Red y como queramos abordar nuestro run. Cada capítulo cuenta con una estructura muy definida, ya que todos ellos tienen 10 cuartos normales, un mini jefe y un jefe. Después de atravesar 5 cuartos, llegaremos a una zona de descanso, en donde conoceremos a distintos NPCs que nos permitirán mejorar nuestras tintas, comprar nuevas reliquias u ofrecernos platillos que recuperan nuestros puntos de vida y también nos otorgan boost temporales, como más cantidad de vida, daño o escudo..
También, en algunas ocasiones, encontraremos algunos NPCs fuera de las zonas de descanso, los cuales nos ofrecen recompensas a cambio de puntos de vida o recursos, o algunos nos ofrecerán reliquias malditas, similar a la famosa “mano de mono”, que cada boost extra va a acompañada de alguna desventaja, por ejemplo, obtener más dinero, pero volverse más pesado y lento por la carga de este mismo.

Los jefes y mini jefes cuentan con una pequeña animación con imágenes estáticas y diálogos que nos dan un poco de trasfondo y expanden la historia, pero también son un punto clave en el gameplay, al derrotarlos obtenemos más recompensas y en general son mejores que el resto, pero por lo mismo su dificultad es algo más elevada. Afortunadamente, tanto los jefes como los enemigos normales cuentan con una mecánica, en la cual, por medio de zonas rojas en el mapa, nos dan una especie de aviso de que zona del nivel será atacada, permitiéndonos evadir los ataques, aunque en definitiva, conforme avancemos, las zonas de peligro cubren casi todo el mapa, y la acción se vuelve muy caótica.
En caso de ser derrotados volveremos a nuestro hub, una posada tradicional china, en donde encontraremos a varios NPCs con los cuales podremos realizar varias actividades, como ver las cinemáticas del juego, mejorar las habilidades de Momo y de Red de forma permanente, e inclusive comprar nuevos aspectos para Red, los cuales no solo cambian nuestra apariencia, sino que también cambian los tipos de ataques. Algunos aspectos se enfocan en armas más lentas y pesadas, otras en ataques más ágiles o a distancia, e inclusive contamos con un aspecto especial que utiliza lasers, si lasers, para devastar a todos los enemigos en pantalla.

Como es costumbre en el género, la idea es ir adquiriendo poco a poco mejoras permanentes, memorizar los patrones de juego y experimentar con los efectos de las distintas tintas para poder ir progresando, ya que conforme llegamos a los capítulos finales, si nuestro build no esta bien optimizado, los enemigos se vuelven muy difíciles, y simplemente no les infringimos el daño suficiente, además, es necesario completar el juego varias veces para ir desbloqueando todos los niveles, incluído el verdadero nivel final en forma de un sexto capítulo.
¿Qué tal está el apartado gráfico y de audio?
Realm of Ink cuenta con un estilo visual propio y llamativo mezclando fondos dibujados en 2D con modelos en 3D. El juego nos lleva por distintos ambientes como santuarios budistas corrompidos, tumbas, bosques de bambú, montañas nevadas, jardines embrujados y los clásicos niveles desérticos y acuáticos, todos distintivos y con buenos detalles, pero es importante mencionar que los cuartos son pequeños, y como la selección de niveles para cada run es al azar, es posible que veamos ciertos ambientes más que otros, haciendo que el juego sea un poco repetitivo.
Algo que sobresale son las animaciones de ataque de Red y sus distintas formas, además del diseño de enemigos, sobre todo los jefes y las ilustraciones estáticas que acompañan sus cinemáticas de introducción. También los ataques tienen buenos efectos, pero por desgracia, en momentos se puede volver tan caótico que es difícil saber en donde se encuentra nuestro personaje y distinguir claramente lo que está sucediendo.

En cuanto al audio, los efectos de sonido y música son buenos sin ser nada de otro reino, las melodías utilizan instrumentos tradicionales que le dan ese toque folclórico al soundtrack, y los efectos de los ataques son contundentes y llenos de impacto. Un punto que podría mejorar es el de las actuaciones de voz. Actualmente solo se cuenta con actuaciones en inglés, y aunque no son malas, son un poco variables en cuanto a calidad, algunos personajes hacen un mejor trabajo que otros, y algunos pueden escucharse un poco forzados. Otro detalle que pudimos notar en cuanto a las localizaciones (si hay texto en español) es que algunos espacios y signos de puntuación tienen uno que otro error de espaciado, nada grave, pero sin duda salta a la vista.
En cuanto al desempeño técnico todo fue excelente. El juego utiliza un estilo artístico que ayuda a la optimización aun en los momentos más caóticos, es sencillo, pero elegante, y logra alcanzar los 60 cuadros estables a resoluciones de 4K. En nuestras sesiones si encontramos pequeños bugs, como el juego no cargando un cuarto nuevo, pero afortunadamente, tras un reinicio, el progreso se quedó guardado y todo funcionó correctamente después. En general es un título estable y bien optimizado.
¿Vale la pena Realm of Ink?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena Realm of Ink?
Como siempre, en corto podemos decir que sí, con algunos pequeños “peros”. Realm of Ink es un buen roguelike, en especial para los que no están muy familiarizados al género, gracias a su dificultad, ya que puede considerarse baja, aún cuando existe la capacidad de ajustarla, el juego no es tan retador como otros títulos, en especial debido a que ciertas habilidades y builds están demasiado rotas, y pueden provocar que eliminemos a varios enemigos, inclusive jefes, en segundo.
Esto puede ser un arma de dos filos, ya que para muchos puede simplemente no engancharlos como otros títulos del género, y no explotar la fortaleza del mismo, que es la rejugabilidad, en especial con el desbalance que existe en las habilidades, ya que con una clara ventaja en algunas cuantas, es difícil querer explorar otras combinaciones, pero esto puede ser fácilmente ajustado con un parche para balanceo.
Otro punto un poco vago es la narrativa, fuera de una que otra cinemática, la historia no se desarrolla tan bien como en otros títulos, sin embargo, estamos conscientes que esto no es algo que afecte lo más importante, el gameplay, el cual sigue siendo fluido, con buenos controles, rápido y entretenido.
De igual manera, hay ciertos puntos que podrían mejorar como el hecho de que al utilizar otros aspectos de Red, su modelo y voz no cambian, y los diálogos se mantienen como si fuera el mismo personaje, que en teoría, no lo es. Aún así, Realm of Ink es una gran opción para los que tienen ganas de jugar algo azaroso y caótico y están cansados de los roguelikes de siempre, y en especial, para aquellos que tengan miedo a probarlos por una alta curva de dificultad, este título es mucho más amigable que otros.
Con una estética única, un gameplay sólido y una propuesta que si bien no viene a revolucionar el género, logra aportar variedad y personalidad propia a un estilo de juego un poco saturado, no cabe duda que Realm of Ink, vale la pena.

Esta review fue realizada en PC. Esta copia de Realm of Ink fue proporcionada por 4Divinity. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.