No cabe la menor duda de que una de las compañías más importantes en cuanto a shooters se refiere es Bungie. Después del éxito que tuvieron con la saga de Halo, donde se cimentaron como un monstruo en cuanto a narrativa en los juegos, se dieron a la tarea de crear una nueva IP, Destiny, la cual nos prometió una nueva historia que nos pone en sobre la mesa una ópera espacial que sería recordada con el mismo amor que su franquicia original.
Lanzado en 2014, ahora con un enfoque que mezclaba elementos de MMORPG con los clásicos de FPS convierténdose a lo que ahora se conoce como un MMO FPS, Destiny logró cautivar a un grupo muy selecto de jugadores, fanáticos de los shooters y los looters, y garantizando una secuela que estaría disponible 3 años después.
Ahora, Destiny 2 no solamente logró mantener su popularidad, si no consiguió una fiel base de seguidores, y tras 8 años de éxito constante, Bungie nos presenta su más reciente expansión, Destiny 2: Los Confines del Destino, la cual estuvimos jugando en los pasados días justo para contarte qué nos pareció y por supuesto, si vale la pena.
¿Cual es la historia?
Los Confines del Destino es la octava expansión de Destiny 2, además de ser el punto de partida de un nuevo arco narrativo tras la conclusión de la saga conocida por la comunidad como la saga de la luz y oscuridad, cuyo arco narrativo termina con la expansión de La Forma Final, sin duda alguna una de las más exitosas de la serie. Esta expansión logró atar de forma coherente una década de historia, que culminó en una tensa y emocionante batalla contra el villano más grande y malvado que el universo había visto jamás: El Testigo; por lo que Los Confines del Destino tiene una gran responsabilidad de continuar un gran arco narrativo, pero ¿merece la pena?
Esta nueva expansión consigue lanzar con éxito y de forma intrincada una nueva saga, en la que te enfrentarás a enemigos desconocidos y se desentrañan historias que hasta ahora solo se habían insinuado ligeramente. Hay un nuevo antagonista con el que lidiar y un misterioso colectivo alienígena divino llamado Los Nueve, que de alguna manera son ahora los seres más aterradores del universo y afirman que han fabricado todos los acontecimientos anteriores con un propósito mayor. Lodi, un personaje, literalmente fuera de tiempo, a quien conocemos por primera vez en Los Confines del Destino, sirve como vehículo para recordarte los acontecimientos históricos y marcar el ritmo de los que están por venir.
Todo esto ocurre en un nuevo planeta, llamado Kepler, donde tras recibir un mensaje misterioso nos percatamos que este cuerpo celeste cuenta con un agujero negro en su interior, el cual pone en peligro no solo al planeta y sus habitantes (la misteriosa raza alienígena conocida como los Aionians), si no a la misma estructura del universo. ¿Cómo se relaciona esto con los nueve? Pues, esto es algo que podremos averiguar conforme progresemos en la historia.
¿Cómo es el gameplay?
Los Confines del Destino cuenta con una campaña de 14 misiones, donde el loop en el gameplay es básico, debemos de viajar a una localidad de Kepler y completar una serie de objetivos que pueden ser desactivar escudos, eliminar algún enemigo o deshabilitar bases enemigas, ya sean de recursos como antimateria, electricidad o algo similar. En estas misiones generalmente avanzaremos hasta un punto en donde ya no podremos revivir si nos eliminan (generalmente ahí enfrentaremos jefes) los cuales se asemejan a zonas de arena (similares a esas que encontramos en juegos como Doom Eternal, donde para continuar necesitamos eliminar a todos los enemigos).
Una vez completada las misiones de la historia podemos regresar a la base de los Aionians, una especie de hub central en donde podremos encontrar los clásicos NPC y misiones secundarias opcionales que son comunes de este tipo de juegos en línea.
Uno de los aspectos recientemente introducidos en Destiny 2: Los Confines del Destino es la mecánica del Matterspark, la cual consiste en transformarnos en una literal esfera de energía, muy al estilo de la morph ball de Metroid, para poder acceder a ductos y pasajes por los cuales simplemente no podríamos navegar sin esta habilidad. Esta forma también nos permite cargar generadores que nos abren puertas, nuevos caminos, e inclusive desbloquean cofres llenos de loot.

Estas nuevas secciones también se ven acompañadas de algunas secciones estilo plataforma, las cuales pueden ser complicadas, en especial si elegimos la perspectiva en primera persona.
La otra habilidad nueva, Mattermorph te permite cambiar ciertos elementos del mundo para abrir nuevos caminos.
También contaremos con un cañón que nos permite crear portales de teletransportación, pero solamente en lugares muy específicos. Un gran punto a favor de esta mecánica es que este mismo cañón nos sirve como un arma bastante fuerte contra nuestros enemigos.
Por su parte, Destiny 2: Los Confines del Destino cuenta con cambios importantes a las mecánicas del juego con respecto a expansiones anteriores, siendo una de las más relevantes, la del sistema de armaduras. En esta nueva expansión contamos con sets de armaduras, los cuales nos otorgan bonificaciones al tener el set completo equipado, similar a lo observado en otros RPGs como Diablo. Si bien, esto busca ayudar a los novatos, es cierto que puede limitar la creación de builds personalizados, en especial para los jugadores más veteranos en el endgame del juego.

Y ya que mencionamos el endgame, ahora contaremos con una incursión para seis jugadores conocida como “El Desierto Perpetuo”, donde a diferencia de otras incursiones, tienes la opción de elegir encuentros, por lo que la estructura lineal de incursiones anteriores no está presente. Hay cuatro jefes, cada uno de los cuales presenta el nivel adecuado de desafío para un equipo sólido de jugadores. Si llevas tiempo jugando a Destiny, te costará, pero aún así encontrarás que “El Desierto Perpetuo”, es una experiencia justa.
Por último y no menos importante, los desafíos con limite de tiempo, ya sea por temporada, semanales o diarios pueden tener varios requerimientos, como obtener una calificación en particular, y al ser misiones sencillas, pero repetitivas, esto se puede volver monótono
¿Qué tal los gráficos y el audio?
Kepler, el primer planeta que exploramos fuera del sistema solar, nos queda un poco a deber. Los caminos son demasiado largos y complicados, apenas hay puntos de viaje rápido y su paleta de colores, compuesta por verdes, azules, amarillos y grises, apenas llama la atención. Aunque contamos con ambientes naturales completamente fuera de este mundo, no son nada deslumbrantes, y otras localidades como bases alienígenas se ven algo genéricas. Sin embargo, los efectos de iluminación y texturas gráficas en general si presentan una buena calidad visual, por lo que en realidad se podría decir que los desperfectos son más un producto de una dirección de arte un poco genérica y no de algún problema técnico; ya que, por ejemplo, el diseño de enemigos es igual repetitivo, solamente vemos variantes de varios de estos, pero más fuertes o con otras habilidades, y no se ven imponentes o amenazantes como debería de ser.

Por otro lado, los efectos de sonido y audio tienen buena producción, pero las actuaciones de voces en ocasiones son algo flojas, el soundtrack es tal vez el mejor elemento en cuanto a lo audiovisual, ya que la música de batalla se adecua muy bien a los momentos de acción en pantalla.
En cuanto a su desempeño, al ser un juego con algunos años, no presenta problema alguno, y pudimos jugarlo sin problemas a una resolución de 1440p en detalles al máximo, manteniendo 120 cuadros por segundo en un equipo de gama media.
¿Vale la pena Destiny 2: Los Confines del Destino?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena Destiny 2: Los Confines del Destino?
Esta nueva expansión cuenta con un comienzo un poco lento, a lo largo de las 14 misiones que nos toman entre 8 y 10 horas por completar, las primeras 2 horas tienen un ritmo interrumpido por la explicación de las nuevas mecánicas introducidas y además de una exploración poco intuitiva que puede hacer que nos perdamos momentáneamente en el mapa. No obstante, una vez la historia avanza, podemos encontrar una narrativa sólida, que hace alusión a eventos que vienen desde el primer título de Destiny, pero lo logra de una manera que los nuevos jugadores podrán estar al tanto de esto sin la necesidad de haber jugado toda la saga con anterioridad.
Existen nuevas decisiones que de igual manera están enfocadas a los nuevos jugadores, el temido grind es menos, hubo una especie de soft reset en los niveles y habilidades; por ejemplo, ya no es necesario terminar las misiones en las dificultades más altas para obtener una buena recompensa en los cofres que se nos otorgan al final de estas. Nuevas adiciones, como los sets de armaduras, buscan simplificar los elementos que pueden ser más intimidantes para los novatos, pero a costa de la personalización de builds para los veteranos, encontrar este tipo de balances es sin duda algo que se puede trabajar en el futuro.
Las nuevas mecánicas se sienten más como topes en el camino, pueden entorpecer el ritmo de las misiones (aunque por la brevedad pareciera que más bien buscan extender su duración de manera artificial) ya que para usarlas es necesario encontrar nodos de energía, los cuales pueden estar escondidos en un rincón literal del mapa que podemos pasar desapercibido, en especial si estamos en pleno combate. Con algunos cambios a estas mecánicas, podrían integrarse de manera más orgánica en el futuro.
Aún así, el loop de gameplay, un nuevo tipo de incursión no lineal, y una buena narrativa son grandes puntos a favor de Destiny 2: Los Confines del Destino, que si bien, tal vez no llegue a ser considerada una de las mejores expansiones del ya longevo MMO FPS, cuenta con lo suficiente para entretenernos y mantenernos a la espera de la siguiente entrega.

Esta review fue realizada en PC. Esta copia de Destiny 2: Los Confines del Destino fue proporcionada por Bungie. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.