El pasado 6 de septiembre, tuvimos la oportunidad de asistir al Dragon Ball – Live Symphonic, primer concierto sinfónico de Dragon Ball, el cual se llevó a cabo en el Auditorio Nacional justo donde la Orquesta Sincrophonia (Conciertos Sinfónicos de Pegasus Fantasy) estuvo a cargo de interpretar una gran variedad de canciones y melodías de la popular saga de Akira Toriyama.

Nuevamente, el director Rodrigo Cadet estuvo a cargo de la velada musical, ofreciéndonos un total de 3 horas de música acompañadas de los momentos icónicos del anime de Dragon Ball en pantalla. A este concierto se le sumaron invitados especiales, como Luis De Lille, Irma Flores, Aaron Montalvo y desde Japón, Hironobu Kageyama, los cuales nos deleitaron con sus voces para los openings y temas de Dragon Ball, Dragon Ball Z y Dragon Ball GT.

La noche contó con momentos llenos de nostalgia, desde las canciones que acompañaban a un pequeño Goku y Bulma en busca de las titulares Esferas del Dragon, hasta las estrepitosas melodías donde los metales fueron protagonistas en momentos clásicos y épicos como las batallas contra Piccolo, Freezer, Cell, Majin Buu; todo sin olvidar ese clásico tema de la introducción de las Fuerzas Especiales Ginyu (por desgracia, no se presentaron a enseñarnos cómo posar).
Al igual que con la serie de conciertos de Pegasus Fantasy, la interpretación músical de la orquesta fue espectacular, pegándonos justo en la nostalgia. Nuevamente fuimos testigos de cómo varias generaciones se unen por la música de un anime; que, en particular, es muy importante en la cultura popular mexicana. Muchos de los asistentes, acompañados de sus familiares e hijos pequeños, no pudimos evitar derramar una que otra lágrima al escuchar estas melodías que nos remontan a las enseñanzas del maestro Roshi; o simplemente, a tiempos en nuestras vidas donde nuestras únicas preocupaciones era no perdernos los capítulos de Dragon Ball.

Dentro de los momentos más épicos de la noche tuvimos la petición de Goku de formar una Genki Dama para derrotar a Majin Buu donde todos los asistentes levantamos las manos para brindar nuestra energía a nuestro héroe de la infancia.
Además, pudimos presenciar a varios asistentes con cosplay para vivir la velada al máximo, lo cual también se prestó a momentos especiales, como cuando una persona disfrazada de Mr. Satan se llevó las ovaciones de todo el auditorio.
Sin duda alguna, este tipo de conciertos no solamente buscan unirnos con las melodías que marcaron nuestra infancia, si no que también nos dan momentos para compartir con amigos, familiares y hasta desconocidos; todas aquellas enseñanzas que nos han dejado series tan importantes como Dragon Ball.
Agradecemos a los organizadores por esta oportunidad, y esperamos que sigan brindándonos este tipo de eventos a futuro.
