Cuando escuchamos la palabra remake, la mayoría de los gamers entramos en modo defensivo inmediatamente. Muchas veces, el cariño hacía un juego en particular es tan grande que nos asusta que este pierda esa esencia que lo volvió algo mágico en una nueva versión; además de esto, recientemente hemos sido inundados con una gran cantidad de remakes, muchos de ellos tal vez innecesarios, y muchos otros que bajo el término de “remaster” hacen el mínimo esfuerzo y hasta pueden empeorar con respecto al título original.
Afortunadamente, para los fans de Dragon Quest, Square Enix ha hecho un trabajo excelente con la saga, explorando el estilo HD-2D en su primer trilogía, y en esta ocasión tocó el turno a Dragon Quest VII, una entrega muy querida para muchos, pero ¿este nuevo remake llamado Dragon Quest VII Reimagined realmente vale la pena?
Hablemos de…
De primera mano, Dragon Quest VII fue el primer título que dió el salto de las consolas de Nintendo, y de los 16 bits, hacía el PlayStation. En ese entonces, y aún bajo el nombre de Dragon Warrior VII, el título era el más ambicioso de la saga, expandiendo el mundo no solamente a una nueva dimensión, si no que llenando la aventura con una gran cantidad de cosas que hacer, que le otorgaron la fama de ser uno de los JRPG más largos de todos los tiempos.
Gracias a esto, la séptima entrega de la saga se convirtió en un juego de culto, y una nueva versión fué lanzada en 2013 para el 3DS. 13 años después, Square Enix decidió una vez más darle nueva vida a este clásico, en la forma de Dragon Quest VII Reimagined, completamente hecho desde cero, con un gran estilo visual, y con el objetivo de llegar nuevamente al corazón de los gamers de todo el mundo.
¿Cuál es la historia de Dragon Quest VII Reimagined?
Ahora bien, la historia de este título comienza cuando el padre del protagonista trae a casa un fragmento de mapa de un viaje de pesca; este mapa sugiere al protagonista y a sus amigos, Maribel y Keifer, que el mundo tuvo, en algún momento de su pasado, muchos continentes, aunque ahora solo queda la pequeña isla de Estard. Tras explorar unas ruinas misteriosas nuestro equipo encuentra una forma de viajar al pasado, cuando los continentes aún existían. Es aquí que se dan cuenta de que los continentes se enfrentan a graves problemas que amenazan su existencia, los cuales nos daremos a la tarea de resolver.

Una vez que completamos nuestras misiones, nuestros héroes provocan que los continentes se restablezcan en la época actual, y tras evitar las tragedias que condenaron a todos los continentes en el pasado, el Señor de los Demonios Orgodemir, que es el responsable de dichas calamidades, nos reta a una batalla.
Todo esto desencadena una serie de eventos en el presente que dan parteaguas a una aventura mucho más grande, con un giro, que si bien hemos visto en otros juegos, en Dragon Quest es un poco inesperado (en especial cuando el juego original fue lanzado) y expandiendo la aventura de nuestros personajes, no solamente a través de nuevas tierras, sino del mismo tiempo y el espacio.
¿Cómo es el gameplay de Dragon Quest VII Reimagined?
En relación al gameplay de este remake, este se puede definir como el de un JRPG por turnos clásico, pero con varias mejoras de vida que lo han refinado para los tiempos modernos.
En cuanto a las misiones, su estructura sigue siendo básica, hablas con los habitantes del pueblo para averiguar cuál es el problema local y luego te ocupas de ese problema. Todo esto se verá reflejado en el presente, donde podrás obtener recompensas y ver cambios en el mundo. Esto a su vez nos otorga elementos, pistas de puzzles o items que nos permitirán progresar la historia.
Por otro lado, muchos juegos de este género requieren una cierta cantidad de grind para superar a jefes poderosos y similares. Aquí, esto se acelera con ataques preventivos en el campo, así como con combates automáticos. La primera mecánica depende de tus estadísticas. Las peleas en las que eres inferior o casi igual a los monstruos con los que luchas te darán daño adicional al entrar en el escenario de combate clásico. Si tienes un nivel superior al de la zona en la que te encuentras, la pelea terminará antes incluso de empezar, pero a costa de obtener menos experiencia, mejoras de trabajo y dinero.

Como ya lo mencionamos, Dragon Quest VII Reimagined cuenta con la opción de automatizar los combates mediante un sistema de tácticas, en donde la IA decidirá, dependiendo de tus estadísticas y niveles, como atacar, curar y lanzar hechizos a tus enemigos de manera automática.
La novedad más significativa es Moonlighting, que permite tener dos vocaciones y varias clases (por ejemplo, un híbrido entre héroe y campeón). Aunque se trata del mejor cambio mecánico del juego, por desgracia está bloqueado tras una larga rutina a mitad del juego.. Esta mejora se ve reforzada por las habilidades “Let Loose”, potenciadores basados en el impulso únicos para cada clase que resultan esenciales para los encuentros de alto nivel. En versiones anteriores del juego, para progresar en una vocación, había que completar una cantidad predeterminada de batallas para cada vocación de manera progresiva, requiriéndose más para las vocaciones avanzadas. Este sistema se ha cambiado por completo por un sistema de experiencia. Cada batalla que realices te reportará no solo experiencia de nivel, sino también puntos de vocación en cantidades variables, con una barra de progreso fácil de seguir en el menú de personajes lo cual es un gran acierto para reducir la monotonía del juego original.

Es importante mencionar que en este remake si hay diferencias en cuanto al contenido, pero no de forma alarmante. Para reducir la duración total del juego, en Dragon Quest VII Reimagined se han modificado varios escenarios que solo estaban vagamente relacionados con la trama principal. Estas historias ya no son necesarias para avanzar en el juego y se han convertido en contenido opcional, pero se mantienen dentro del juego.
¿Qué tal está el apartado gráfico y de audio?
Square Enix tiene sus franquicias favoritas, y en lo que concierne a Dragon Quest, esto es muy notorio. Partiendo de los modelos 3D y el diseño del juego de 3DS de hace una década, que a su vez era un rediseño de los sprites de las versiones de PlayStation, el cambio drástico en la elección del diseño gráfico es evidente.
Estas elecciones de diseño hacen que parezca un libro pop-up con dioramas hechos a mano, y los diseños de los personajes se asemejan mucho más a los dibujos originales de Akira Toriyama. Atrás quedaron los modelos 3D comprimidos y carentes de detalles. Esta perspectiva isométrica con una cámara más alejada ofrece una visión más amplia y clara del mundo que te rodea con gran fidelidad. Los ambientes son vibrantes, coloridos y muy detallados, y todos tienen el clásico sello de la franquicia.

La música, igual, es espectacular como siempre. Square Enix nos consiente con versiones sinfónicas de temas clásicos de todas las franquicias, y la reutilización de efectos de sonido, pero remasterizados, añaden esa pizca de nostalgia que nos encanta. El juego cuenta con actuaciones de voces en inglés y japonés, ambas de gran calidad, donde nuestra preferencia personal dictará cuál es la mejor opción.
El título está generalmente bien optimizado, y en el modo dock de la consola Switch, corre a 30 cuadros por segundos mayormente, con alguna que otra caída de cuadros ocasional, pero nada serio. En el modo portátil, la calidad gráfica baja un poco, pero la diferencia no es significativa. En cuanto a bugs y errores, no encontramos ninguno en nuestras sesiones de juego.
¿Vale la pena Dragon Quest VII Reimagined?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena Dragon Quest VII Reimagined?
Esta nueva entrega representa todo lo que debería de hacer un remake cuando está bien ejecutado. No solamente los visuales son completamente nuevos, si no que las mecánicas se sienten muy refinadas y pulidas. El flujo de la historia se ha beneficiado y adiciones como el combate automático, la posibilidad de seleccionar la dificultad y poder evitar el grind, lo hacen más accesible que nunca a los jugadores que tengan curiosidad por esta franquicia, pero se han sentido intimidados por su DNA de JRPG de antaño.
El estilo visual rinde homenaje al estilo artístico original de Toriyama, pero traducido a magníficos dioramas en 3D, y la música de orquesta nos hace sentir como un héroe en una aventura de proporciones épicas.
Dragon Quest VII Reimagined sigue siendo una rareza. Es anticuado en muchos sentidos, a la vez reconfortantemente nostálgico, encontrando un balance perfecto en mejorar sin perder la esencia de lo que lo hace único. Lamentablemente, tenemos algunas pequeñas quejas, y en particular se relacionan al rendimiento en algunas zonas de la versión de Nintendo Switch, pero como lo mencionamos, es algo muy personal, que es más una molestia ocasional que algo que afecte de lleno al juego.
A pesar de todo esto, Dragon Quest VII Reimagined destaca por su personalidad y ayuda a ilustrar las cualidades que hacen que esta saga sea tan diferente de sus contemporáneos menos extravagantes, la simplicidad en sus dialogs, aventura y narrativa, que al igual que en el juego, nos llevan directamente al pasado, y trascienden a los estragos del tiempo.
Así que, Dragon Quest VII Reimagined sin duda vale la pena, y esperamos que sea el inicio de un nuevo fandom para la franquicia.

Esta review fue realizada en Nintendo Switch 1. Esta copia de Dragon Quest VII Reimagined fue proporcionada por Square Enix. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.