Mantenerse vigente por 4 décadas es algo que pocas franquicias en cualquier ámbito del entretenimiento logran. Muchas veces, con el cambio de 2D a 3D se pierde la esencia original, y pocas son las que logran innovar, cambiando la fórmula a tal grado de convertirse en la mitad del nombre de un género muy querido por la comunidad.
Tal es el caso de Castlevania, que a lo largo de su historia ha pasado por muchos altibajos, reboots y también, las temidas máquinas de pachinko de KONAMI. Tras un largo periodo sin entregas más allá de colecciones compilatorias, y siendo order of eclessia del 2008 el último con el formato de un metroidvania, finalmente KONAMI en colaboración con Evil Empire y Motion Twin lanzan Castlevania: Belmont’s Curse, un regreso al estilo que ha inspirado un sinnúmero de juegos, y como siempre, venimos a contestar si vale la pena.
¿Cuál es la historia de Castlevania: Belmont’s Curse?
Antes de hablar de la historia del juego, te contamos que Belmont’s Curse nace del estudio Evil Empire y Motion Twin, famosos por crear Dead Cells, mismo que cuenta con elementos ya de metroidvania, además de haber realizado un DLC, Return to Castlevania, que directamente incluía elementos de la franquicia.
Ambos estudios buscaron crear una secuela directa a Castlevania III: Dracula’s Curse, uno de los juegos más famosos y mejor recordados de la saga, apoyándose de elementos de la serie de animación de Netflix para crear una historia original y darnos a la segunda protagonista femenina del clan Belmont (aunque Sonya Belmont ya no sea canon), Rose Belmont.

Ahora bien, la historia de Belmont’s Curse se sitúa en el año 1499, exactamente 23 años después de los acontecimientos de Castlevania III: Dracula’s Curse (y dos décadas tras los sucesos de Curse of Darkness).
Para este título dejamos atrás los parajes de Valaquia para situarnos en el corazón de París. Bajo una inquietante luna de sangre, la capital francesa arde en llamas invadida por hordas demoníacas, mientras la guardia de la ciudad desaparece y los pocos supervivientes quedan a merced de las sombras.
Ante la desesperación, la Iglesia y la corona francesa envían un llamado de auxilio a la legendaria estirpe de cazadores de vampiros. El veterano Trevor Belmont acude al reclamo, pero esta vez no viaja solo; lo acompaña su joven hija, Rose Belmont, fruto de su matrimonio con la hechicera Sypha Belnades (y de la cual parece un clon), Rose ha sido entrenada por su padre en el arte del combate, portando tanto el legendario látigo familiar Vampire Killer como la baraja de tarot mágico heredada de Sypha.
Sin embargo, el viaje no es solo una misión de deber, sino una lucha contra el tiempo. Rose carga con una marca carmesí en su brazo derecho: un remanente de la maldición de Drácula que alguna vez afectó a su madre y que amenaza con corromperla y consumir su humanidad si se deja llevar por la ira o la desesperación.

Decidida a demostrar su valía como cazadora independiente mientras Trevor se reúne con el obispo local para averiguar el origen del caos, Rose se adentra en las calles en llamas de París y en los cimientos del peligroso y místico castillo de Drácula, el cual se materializa entre las ruinas de la ciudad, destapando una siniestra conspiración que busca devolver a la vida al mismísimo Señor de la Noche.
¿Cómo es el gameplay de Castlevania: Belmont’s Curse?
Belmont’s Curse es un Metroidvania en 2D con ligeros elementos de RPG, que, en esta ocasión, hace un mayor énfasis a la movilidad y plataformas. Tomaremos el control de Rose Belmont, quien no comienza el juego con el tradicional látigo, sino con una espada, pero conforme progresamos podemos bloquear distintos tipos de armas, como lanzas, espadas dobles, escudos, guanteletes de combate cuerpo a cuerpo, y por supuesto el Vampire Killer.

Rose también cuenta con el mazo de cartas de tarot heredadas por su madre Sypha Belnades, las cuales le proporcionan hechizos mágicos, sustituyendo los ítems como dagas, hachas y agua bendita de los juegos clásicos. Estas cartas pueden ser mejoradas al cumplir ciertos objetivos adicionales, como por ejemplo, bloquear ataques enemigos, o eliminar un número predeterminado de estos con algún tipo de ataque.
Las cartas del tarot no solamente fungen como hechizos, sino que se entrelazan de manera directa con el lore del juego, ya que para obtenerlas, deberemos de sellar la esencia de los jefes que encontremos dentro del mazo, lo cual a su vez los convierte en una especie de NPCs que interactúan en diversas conversaciones con Rose, dando detalles sobre la trama, o explicando elementos de juegos pasados. También encontraremos espíritus y estatuas dentro del juego que nos dan pistas sobre las cartas y los jefes que representan, esto con la finalidad de que podamos localizar a los jefes más fácilmente, ya que muchos son de carácter opcional, pero eso si, dependiendo de nuestros enfrentamientos, podremos obtener diferentes finales dentro del juego.
Además del sistema de cartas, Rose puede subir de nivel de una forma muy clásica, eliminando enemigos, y si, para los que quieran, pueden hacer algo de grind, pero no es muy necesario. Este sistema de niveles es muy básico, y solo afecta nuestro ataque y defensa, además de que no tenemos la capacidad de asignar puntos a algún árbol de habilidades o similares, aquí, todas las armas de cada nivel tienen el mismo daño, es decir, las espadas, látigos, guanteletes, etc de nivel 1 cuentan con la misma cantidad de daño, lo que es una excelente mecánica, para así poder enfocarte en cual tipo de arma se acopla más a tu estilo de juego sin tener que pensar en el daño, eso sí, para encontrar armas de mayor nivel, hay que explorar cada rincón del mapa.

También contamos con reliquias, ítems que se encuentran en cofres, que pueden estar escondidos o en cuartos donde existen retos, ya sean de plataformas o arenas de batalla, y al equiparlas podemos obtener mejoras pasivas al daño, defensa, o inclusive a las pociones que curan a Rose. Hablando de las pociones, este elemento es más parecido a un soulslike, contamos con 3 pociones para curarnos en cualquier momento, pero encontrarlas en el nivel es difícil,y para recuperarlas es necesario acceder a un punto de guardado, mismo que también resucita a los enemigos caídos.
Castlevania: Belmont’s Curse tiene un énfasis mayor en las plataformas que otros títulos de la franquicia, y para esto utilizamos un nuevo tipo de látigo, el látigo arcano, que permite a Rose hacer acrobacias de las cuales el caballerito de Hollow Knight y el Príncipe de Persia estarían orgullosos. A lo largo de las distintas secciones del juego encontraremos aros, de color rosa y amarillo, que actúan como un punto de anclaje para nuestro látigo arcano, con una sútil diferencia; los aros rosas solamente permiten sujetarse y actúan como un punto para tomar impulso, mientras que los amarillos permiten columpiarnos para poder alcanzar nuevas secciones, descubrir nuevas áreas secretas con paredes invisibles, o paredes falsas que podamos romper, ya sea para encontrar alguna pieza que pueda otorgarnos un upgrade para nuestra vida o magia, y por supuesto, el pollo de dudosa procedencia de atrás de una pared.

Conforme progresemos, también desbloqueamos habilidades que permitirán a Rose acceder a nuevas zonas, como un halo de luz que desmaterializa un tipo de barreras, o el clásico dash para llegar a nuevos lugares. Estas mecánicas también se incorporan en los obligados combates contra jefes, los cuales además de ser muy vistosos, cuentan con un reto bastante equilibrado de dificultad, y si eres lo suficientemente observador al analizar patrones, podrás inclusive encontrar debilidades que facilitan los encuentros.
¿Qué tal está el apartado gráfico y de audio?
Este nuevo Castlevania es un título visualmente muy llamativo y con gran estilo artístico. Desde el diseño de personajes, que toma inspiración directa de la animación de Netflix, hasta los escenarios con distintas capas y animaciones, esta es sin duda una de las entregas visualmente más llenas de detalles y con mejor producción.
Exploraremos una gran variedad de escenarios como las calles de París, las clásicas alcantarillas, cementerios, catacumbas, y por supuesto el castillo de Drácula, con su clásica torre del reloj incluída. Algo que es necesario mencionar, es que Evil Empire y Motion Twin optaron por un estilo artístico con colores muy vibrantes, detalle que para los puristas de la saga puede ser un poco desconcertante, no obstante, el diseño es de alta calidad, y se nota a simple vista.
En cuanto al audio, los efectos de sonido son un gran acierto, los ataques y hechizos tanto de Rose como de los monstruos tienen un gran impacto, son de esos que se siente el golpe. En cuanto a la música, esto sí es un poco menos constante, tenemos grandes piezas, contando inclusive con nuevas versiones de clásicos como Bloody Tears en el castillo de Drácula, pero algunas otras se alejan demasiado del estilo gótico y orquestal que caracteriza a la serie, optando por sonidos más electrónicos o modernos, que a veces se adaptan bien y otras no tanto.
Por otro lado, Belmont’s Curse también cuenta con actuaciones de voces, solamente en japonés e inglés, ambas de buena calidad, y que ya dependerá de nuestra preferencia para saber cual elegir. En cuanto al idioma de los textos, contamos con la opción de inglés, francés, chino, alemán, japonés y español de España por mencionar algunos.
En cuanto al rendimiento técnico, el juego corre generalmente de manera estable a 60fps en resoluciones de 4K en una computadora de gama media alta, pero eso sí, cuenta con algunos momentos con caídas de cuadros, y alguno que otro tiempo de carga extendido, pero nada que afecte mucho a la experiencia. Además de esto, no encontramos ningún bug o error que afectara de manera seria nuestras sesiones.
¿Vale la pena Castlevania: Belmont’s Curse?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena Castlevania: Belmont’s Curse?
La respuesta es un sí definitivo, pero como siempre, tenemos un par de cosas que mencionar.
Belmont’s Curse es más una modernización de la saga que un tributo a lo clásico, si se mantienen elementos, pero el gameplay es más parecido a un metroidvania más moderno como Silksong o Prince of Persia: The Lost Crown, en especial por el estilo de sus secciones de plataformas, mismas que requieren de saltos sumamente precisos y de utilizar varias habilidades simultáneamente, distan mucho del estilo de saltos y plataformas de los títulos previos a Symphony of the Night, y también el sistema de items, elementos de RPG y progresión es más parecido a los metroidvania más modernos, pero esto era de esperarse si el último título de este estilo de la saga tiene 18 años.
Estas diferencias pueden provocar que se sienta diferente a lo que los fans están acostumbrados, sin embargo la esencia se mantiene. La explotación es muy divertida gracias a niveles bien diseñados, y el juego tiene un estilo único, aunque nuevamente distinto, eso sí, es posible que muchos se pierdan, en especial si no estás acostumbrado a prestar atención a cada detalle mínimo en el mapa, pero si eres un veterano del género, no tendrás muchos problemas.
Los retos y acertijos son interesantes y requieren de precisión, y no debes de preocuparte si estas manco, los controles son muy responsivos y con un poco de prueba y error podrás realizar acrobacias dignas de la familia Grayson. Aunque los jefes son difíciles, Belmont’s curse recompensa la prueba y error de los jugadores, te motiva a aprender de tus errores, a memorizar patrones y sobre todo a analizar y cambiar tu estrategia de juego, y si aún así sientes que necesitas más ayuda, el juego cuenta con opciones integradas para modificar el daño que hace y recibe Rose, eso si, abusar de estas pueden quitarle el sabor al juego.
Su principal área por mejorar recae en el soundtrack, ya que no logra conectar como el de otros títulos, pero siendo honestos, la franquicia ha dejado una vara muy alta.
Dicho esto, Castlevania: Belmont’s Curse es una gran adición al género, con excelentes animaciones y un gran mundo que explorar, mecánicas sólidas, controles precisos y mucha acción, aunque tal vez para algunos no sea el regreso que esperaban de la franquicia por algunos cambios que pueden sentirse algo drásticos, sin duda alguna es una gran adición qué no deja emocionados por el futuro de la franquicia, y que sin duda, vale la pena.

Esta review fue realizada en PC. La copia de Castlevania: Belmont’s Curse fue proporcionada por KONAMI. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.