Recientemente ha existido una discusión alrededor de los videojuegos centrándose en la idea de si estos han trascendido más allá de una simple forma de entretenimiento y han logrado convertirse en arte. Si bien, sus orígenes son sencillos, muchas veces buscando replicar otro tipo de juegos, como Pong, que buscaba ser un tenis electrónico que pudieras disfrutar en tu casa, con los avances tecnológicos y el desarrollo de narrativas cada vez más profundas y complejas, muchos títulos lograron dar el paso de un simple juego a un medio interactivo que permitía plasmar visiones, tanto artísticas como narrativas de muchos creadores.
Hideo Kojima es un nombre que nos viene a la mente cuando pensamos en estas transiciones. Desde sus orígenes en la NES, y varios sistemas de computadora que eran más populares en Japón (como la MSX y PC Engine), Kojima nos dejó claro que para él, contar una buena historia era igual de importante que tener un juego entretenido.
Metal Gear Solid, su saga que lo volvió famoso, sin duda alguna nos presentó muchos momentos memorables, tanto en gameplay como en narrativa, y tras su salida de KONAMI y de la saga que lo propulsó a su estado casi mítico, su futuro era algo incierto. Tras fundar KOJIMA PRODUCTIONS, uno de sus primeros títulos, muy ambicioso e igualmente bizarro, Death Stranding, llegó a causar un gran impacto en la industria, no solamente por sus excelentes valores de producción, si no por un gameplay muy peculiar y una historia complicada de seguir.
Aunque el título no tuvo malas críticas, nos quedó más que claro que no era para cualquiera, pero 6 años después del primer juego, Death Stranding 2: On the Beach llegó para una vez más borrar la línea entre película y videojuego, con ese estilo que ya respaldan al titular Kojima después de varias décadas. Como siempre, la pregunta queda al aire ¿vale la pena Death Stranding 2?
¿Cuál es la historia de Death Stranding 2?
Primero que nada, es importante mencionar que On the Beach es la secuela del título original de Kojima del 2019, mismo que innovó con un gameplay basado en la entrega de paquetes, y que bajo un aura de secrecía se volvió en uno de los títulos más comentados del momento, decepcionando a muchos, pero cautivando a muchos más. Ahora Kojima regresa a este mundo, con gameplay más refinado, una historia igualmente críptica, promete una versión mejorada de su peculiar título debut bajo Kojima Productions.
Ahora bien, la historia del juego nos sitúa 11 meses después de los eventos del primer juego, Sam Porter Bridges vive tranquilamente con Lou, su acompañante BB de la aventura previa. Las Ciudades Unidas de América (UCA) están totalmente conectadas a través de la red quiral, y la empresa de logística BRIDGES ha dejado de existir; ahora, las entregas las gestiona un sistema automatizado llamado APAS que utiliza “robots de reparto” no tripulados, lo que ha dejado sin trabajo a los repartidores humanos.

Gracias a esto, Sam y Lou pueden disfrutar de un retiro, pero todo sería interrumpido cuando Fragile llega con una petición de su viejo amigo Deadman; reconectar la red quiral pero ahora en México. Como un favor a su amigo, Sam decide emprender una última tarea, dejando a Lou al cuidado de Fragile, pero como ya es costumbre en un videojuego, nada es tan sencillo. Fragile y Lou son atacados, lo cual causa la desaparición de esta última, forzando a Sam a caer en una depresión, de la cual se salva de una manera que nos es familiar a muchos, con más trabajo.
A partir de este punto, nuestra misión se transforma, no solamente en conectar México a la red Quiral, si no que también Australia, por medio de portales especiales, y al mismo tiempo, desvelar los hechos que llevaron al ataque inicial.

¿Cómo es el gameplay de Death Stranding 2?
Death Stranding 2: On The Beach es un juego con un gameplay peculiar, si, los memes son ciertos y podría ser un simulador de repartidor de Uber Eats o el entrenamiento de Seiya en las escaleras del templo de arena con la caja de la armadura de bronce en la espalda; nuestra actividad principal es entregar paquetes, ya sea a pie o en un vehículo, atravesando caminos solitarios, pero con paisajes y detalles deslumbrantes, y teniendo siempre en cuenta cosas como el acomodo de nuestra carga, nuestra capacidad de carga, y el balanceo del peso.
El loop es simple, recibimos una orden, trazamos una ruta, organizamos los paquetes y emprendemos el viaje. Estas misiones, además de tener como objetivo la entrega, también permiten a Sam conectar nuevas localidades a la red quiral. Al realizar esto, los habitantes de esas poblaciones podrán tener mejoras en su calidad de vida, acceso a recursos y a su vez proveernos de algún ítem nuevo, o incluso un vehículo que facilite nuestras entregas. Una vez que completamos nuestras entregas, Sam mejorará algunos aspectos, como en su capacidad de supervivencia o su pericia de combate, dependiendo de cómo hayamos decidido enfrentar la ruta que tomamos hacia nuestro destino, ya que, por ejemplo, si encontramos enemigos y los eliminamos de manera directa, nuestras habilidades combativas mejoran, y si por otro lado, usamos el sigilo, esta será la habilidad que reciba una actualización. Además de esto, en muchos de los puntos de entrega, contaremos con una habitación privada, qué nos permitirá cambiar nuestra apariencia, darnos un baño, o tomar un refrigerio, y esto no es solamente algo estético (si, Sam puede quedar literalmente empanizado en polvo como milanesa cruda o lleno de lodo), ya que al realizar estas acciones obtenemos algo de recursos, mejora nuestra resistencia y recuperamos algo de vida.

El juego cuenta con un sistema de creación de ítems, para los cuales necesitaremos recursos como metales, que encontramos en forma de paquetes perdidos, o que podemos obtener al reciclar otros ítems. Existen también cristales especiales de un elemento conocido como chiralium, los cuales mejoran nuestra capacidad de carga tras obtener cierta cantidad.
Y como mencionamos brevemente, Death Stranding 2 no es solo un walking simulator (de una manera muy literal) sino que también cuenta con un combate, mucho más fluido y refinado que su antecesor, en donde nos enfrentaremos a otros humanos, y a unos enemigos muy extraños, casi etéreos, conocidos como BTs (Beached Things).
Aunque los enemigos humanos representan un buen reto, los BTs en definitiva son los más memorables del juego, no solamente tienen un diseño bizarro, casi Lovecraftiano en su naturaleza, si no que también cuentan con enfrentamientos que cambian el ritmo relajante y calmado del juego. En un abrir y cerrar de ojos pasas de estar caminando tranquilamente a ser arrastrado por decenas de manos de brea en una laguna de un material sobrenatural solo para acabar enfrentando a un monstruo de gran tamaño. Estos enemigos, además, no son vulnerables a todas las armas y requieren de balas especiales o granadas y otros ítems hechos con sangre y fluidos humanos para ser derrotados.
Pero en este mundo, el mismo ambiente puede ser una amenaza, además de que la ortografía puede hacernos una mala jugada y provocarnos daños serios a nosotros y nuestros paquetes, existen otros peligros como el timefall, una lluvia que acelera el tiempo y degrada nuestros paquetes hasta que estos se conviertan en literales cajas oxidadas, y terremotos repentinos qué pueden ocasionar qué perdamos el balance, o caigamos en un río profundo y de corriente fuerte qué nos arrastre hasta la muerte. Afortunadamente, Sam cuenta con la habilidad de construir y utilizar distintas herramientas, o inclusive, crear refugios temporales en medio de la nada, para protegernos del ambiente o cargar nuestros vehículos, por ejemplo. Esto es una de las mecánicas más importantes y persistentes, ya que todas las escaleras, puentes, caminos, y refugios qué construyamos se queda de forma permanente en el mapa, pero son compartidas en línea, permitiendo que todos los jugadores del mundo puedan utilizarlos; aún cuando el título es un juego para una sola persona, estos constructos literalmente nos enlazan con otros jugadores, siguiendo muy de cerca la temática principal del juego de crear lazos y vínculos en un mundo aislado y fragmentado.

Esta segunda entrega no podría ser un juego de Kojima sin contar con grandes secciones cinemática, y aunque técnicamente no es gameplay como tal, estos momentos en el juego, que se pueden extender por muchos minutos, son los que propulsan el avance de la historia.
El juego también tiene una gran cantidad de misiones secundarias de duración más corta, y aunque son algo repetitivas, estas pueden darnos recompensas en forma de ítems de gran utilidad, e inclusive funcionar como easter eggs, por ejemplo, una misión desbloquea un atuendo diseñado por Junji Ito qué repele a los enemigos, provocandoles un miedo irracional.
¿Qué tal está el apartado gráfico y de audio?
Uno de los fuertes de Death Stranding 2: On the Beach son sus valores de producción. El juego simplemente cuenta con algunos de los mejores gráficos recientes. Aunque la mayoría de los ambientes son páramos desolados, podemos encontrar una gran cantidad de detalle en esos paisajes desiertos.
Es un estilo fotorrealista, que nos lleva a explotar montañas, bosques, ruinas, embarcaciones futuristas, e inclusive lo que pareciera ser el lecho marino y hasta un poco del metro de la Ciudad de México. Los efectos de luz y ambientales están muy bien implementados, en especial cuando nos enfrentamos a peligros como tormentas de arena con rayos constantes, o inclusive a un río con un caudal fuerte y la peligrosa timefall, existe una gran belleza en la sencillez de estar en una localidad escuchando la lluvia, aunque en el mundo de Death Stranding esto sea un peligro.

Las animaciones y personajes también son de otro nivel, la mayoría de ellos son interpretados por celebridades como Norman Reedus, Elle Fanning y Guillermo del Toro, y sus actuaciones son dignas de una película AAA de Hollywood. El detalle de sus modelos es impecable, sus representaciones y expresiones son fieles, y a veces podemos olvidar brevemente qué son versiones virtuales de los actores.
En cuanto al audio, es otro punto fuerte del título. Aunque en su mayoría el juego no cuenta con música de fondo, en algunos momentos esta comenzará, y el soundtrack en esta ocasión está basada en varias canciones de distintos artistas, donde todas mantienen un estilo que se acopla perfectamente a esta sensación de calma y aislamiento qué predomina a lo largo del juego. Agradecemos a Kojima y al equipo de producción qué, cuando aparece una nueva canción, y título y artista a cargo aparecen brevemente en la pantalla, en caso de que quieras escucharlas aún fuera del juego y también se incluyen en tu reproductor de música para armar tu propia playlist.
Técnicamente, Death Stranding 2 está muy bien optimizado en su versión de PC. El juego hace uso de tecnologías FSR y DLSS para lograr visuales increíbles a tasas de cuadro fijas sin perder calidad, y aunque existen algunos pequeños detalles, como el pop-up de elementos del paisaje (en especial a distancias largas), el juego se ve simplemente maravilloso y corre de la misma forma. En una PC de gama Media-alta logramos mantener resoluciones 2K a detalles altos a 60 cuadros sin caídas notables en el desempeño. De la misma manera no encontramos bugs o errores que afectaran nuestras sesiones de juego.

¿Vale la pena Death Stranding 2: On the Beach?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena Death Stranding 2: On the Beach?
Para este juego la respuesta es un sí definitivo. Después de un primer título donde nadie sabía qué esperar, esta secuela mejora todos los aspectos del anterior, el juego se siente más fluido, menos torpe, además de que ya sabemos la estructura básica. Si, las mecánicas y el gameplay son extrañas, y la historia puede parecer muy compleja, pero en el fondo, el Death Stranding 2: On the Beach trasciende volviéndose una experiencia. Retomando el tema sobre los videojuegos como forma de expresión artística, este título del maestro Hideo Kojima es un perfecto ejemplo de ello. Aunque su visión es extraña, y su gameplay poco convencional, no sacrifica nada para entregarnos su juego, un estilo que difícilmente alguien más lograría hacer funcionar.
Además, es ahí donde vemos la ventaja de los videojuegos sobre otras formas de arte, ningún otro te deja interactuar de forma tan personal con el medio. Bajo toneladas de lore que puede resultar confuso, aún cuando tenemos un glosario y una recapitulación en caso de sentirnos perdidos, el mensaje detrás de toda esta complejidad es fuerte y relativamente sencillo, nosotros somos los vínculos que formamos, y aunque muchas veces nos sintamos sin rumbo, solos o sin un sentido, el camino que recorremos y las conexiones qué formamos en esa travesía son las que al final hacen que todo valga la pena. Al igual que en el juego, muchas veces ni siquiera es una presencia constante la que nos impacta, puede ser alguien que dejó algo en nuestro mundo, una escalera, un contenedor con recursos, o un refugio, y en el caso de la vida, un recuerdo que puede servir como ese apoyo que necesitamos para atravesar un momento difícil, puede que la persona que nos lo brindó ya no esté, pero lo que representa se queda de forma perpetua, al igual que nuestras construcciones en el mundo de Death Stranding.
Si el juego cuenta con algún punto a mejorar tal vez pueda ser en cuanto a la narrativa, existen demasiados elementos y muchos pueden ser difíciles de digerir y hasta parecer un poco pretencioso, además, el ritmo del juego puede no ser para muchos, es un título lento, pensado así desde sus etapas conceptuales, hecho para disfrutar el viaje, y esto puede llegar a cansar a algunos jugadores, aunque para muchos de nosotros sea donde yace el encanto.
No obstante, Death Stranding 2 es uno de los mejores títulos de tiempos recientes, grandes gráficos, excelentes actuaciones y soundtrack, y un gameplay simple, que en ocasiones pudiera parecer casi nulo, pero que te atrapa y te invita a seguir explorando.
Si Hideo Kojima es alguien que ya te ha ganado con sus títulos anteriores, este es un juego que no te puedes perder, pero de igual manera, si quieres probar algo nuevo, tranquilo, que hace funcionar cosas que pareciera que se no pueden mezclar, como entregar paquetes enfrentando monstruos salidos de una historia de horror cósmico, Death Stranding 2: On the Beach es un título donde podrás hacerlo, porque al final, y como dicen los memes, Kojima y Death Stranding, son los amigos que hicimos en el camino, y este juego en definitiva, vale la pena.

Esta review fue realizada en PC. Esta copia de Death Stranding 2: On the Beach fue proporcionada por PlayStation. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.