Los juegos multijugador siempre han sido una gran parte de los videojuegos. Para muchos de nosotros, crecer con los videojuegos significaba pasar horas con nuestros amigos en los cibercafés o en la sala de nuestra casa jugando algún shooter, y muchas veces, estos contaban con una modalidad especial, el clásico modo de Capture the Flag.
Aunque este tipo de partida sigue presente en muchos juegos, como Overwatch, también ha sido notorio que su popularidad ha ido en declive, en especial frente a otros tipos de juegos, como el Battle Royale. En un mar de juegos como servicio, con multiplayers asimétricos y modos de juego más caóticos, Dan Reynolds, el famosísimo vocalista de Imagine Dragons, y su hermano Mac Reynolds deciden lanzar Last Flag, una propuesta de su propio estudio independiente, Night Street Games, que nos promete regresarnos este alguna vez popular pero ya olvidado tipo de encuentros, donde capturar la bandera es el centro del juego, pero como siempre, la pregunta queda al aire, ¿vale la pena?
Hablemos de…
Desarrollado y publicado por el recién fundado estudio Night Street Games, nos llega un título nacido de la pasión por el juego infantil. Se trata de un hero shooter de 5 contra 5, con partidas de ritmo acelerado, que busca mezclar las mecánicas de los juegos como Overwatch en la modalidad clásica de Capture the Flag.
¿Cuál es la historia de Last Flag?
El juego nos sitúa directamente en una competencia televisada espectacular donde la estrategia y el caos son el pan de cada día. Los equipos deben de vencer al contrario en un juego de encontrar y capturar una bandera, prometiendo grandes recompensas a los ganadores. Al ser un juego enfocado al multijugador, el título en realidad no cuenta con una narrativa profunda, solo una premisa que nos propulsa directamente a la acción.

¿Cómo es el gameplay de Last Flag?
Last Flag es en esencia un shooter de héroes, pero con las partidas limitadas a la modalidad Capture the Flag o “captura la bandera. Al iniciar la partida, los equipos tienen exactamente 60 segundos para encontrar un escondite ingenioso para su bandera en su lado del mapa. Mientras un jugador hace de arquitecto escondiendo la bandera, el resto de nosotros tiene la tarea de destruir “Cashbots”. Esta es una mecánica heredada de juegos estilo MOBA, la cual nos permite farmear dinero compartido para mejorar las habilidades de nuestro personaje. El primer equipo que lleve la bandera del contrincante a su base y logre protegerla exitosamente, ganará la partida.

Una vez escondidas las banderas, arranca el caos. El mapa cuenta con tres torres de radar; al capturarlas, escanean los cuadrantes y revelan si la bandera del enemigo está en esa zona o no, agregando un nuevo elemento de estrategía; deberemos de tomar las decisiones de cual torre será la mejor opción por capturar. Como es de esperarse al mezclar elementos de un hero shooter, tenemos héroes con habilidades únicas, por ejemplo Arsenal, un tanque que es prácticamente un ejército de un solo hombre con su torreta y estación de curación y además cuenta con una pistola para teletransportarse, o Scout, cuya habilidad para cubrir distancias y encontrar la bandera enemiga lo hace esencial. Algo muy importante e innovador que a nuestro parecer debería de ser implementado en más juegos de este estilo es que, si mueres y cambias de personaje a mitad de la partida, tus niveles de habilidad y cargas se transfieren al nuevo héroe, manteniendo un ritmo de juego que respeta el esfuerzo, y no obligandote a farmear, lo cual puede ser una desventaja en etapas avanzadas de una partida.

Desafortunadamente, y como suele suceder en todos los hero shooters, el balance es un problema, existen personajes como Roadie que cuentan con ataques lentos y habilidades que en realidad no aportan mucho a la partida, por lo que están en completa desventaja frente a otros personajes, provocando que la partida se centre en unos cuantos héroes y disminuyendo la variedad en estas mismas
¿Qué tal está el apartado gráfico y de audio?
En cuanto a los gráficos, la estética del programa de televisión funciona de maravilla y hace un gran contraste con la jugabilidad caótica, si, es un poco similar a ese estilo “Fortnite”, y en realidad no viene a reinventar o innovar el género, pero está bien logrado. No obstante, las animaciones pueden sentirse un poco torpes, rompiendo un poco la inmersión, y el movimiento general del personaje se siente flotante, con una extraña sensación de que pierdes todo el impulso al usar habilidades.

En el apartado sonoro, como era de esperarse de un producto que nace de músicos profesionales, es de gran calidad. Las melodías representan de forma muy acertada toda la acción frenética que vemos en pantalla, y los efectos de sonido y voces aunque no están a la altura del soundtrack y en definitiva se sienten algo genéricos, no son malos.
En cuanto al desempeño y optimización, no encontramos problemas de rendimiento con los ajustes al máximo en las partidas a resoluciones 4K con más de 60 cuadros por segundo. No encontramos errores serios durante nuestras sesiones, sin embargo, debido a la naturaleza en línea, si experimentamos algo de lag en algunas partidas.
¿Vale la pena Last Flag?
Ahora sí, a lo que venimos. ¿Vale la pena Last Flag?
Aunque el loop en el gameplay es sencillo, y tiene momentos bastantes divertidos, el contenido es escaso y es posible que la mayoría de los jugadores pierdan el interés rápidamente. Al ser lanzado con solo nueve héroes y dos mapas, corres el riesgo de decir “Esto ya se ha visto” después de jugar un fin de semana y memorizar los mapas.. Además, es sumamente necesario un parche para equilibrar personajes rotos como Arsenal y darle peso a los poco utilizados.
Afortunadamente, las partidas duran unos muy agradables 10 a 20 minutos, no volviéndose tediosas como en otros juegos del estilo. Las mecánicas de radar son muy ingeniosas, y sin duda alguna la experiencia multijugador es buena, pero aquí llegamos a lo que tal vez es el peor enemigo de Last Flag y de la ola reciente de juegos en línea; la comunidad. En estos momentos, parece que el título no cuenta con jugadores suficientes, y encontrar una partida es bastante tardado, pudiendo pasar más de 15 minutos esperando por una. Esto solamente provoca un ciclo vicioso en el que los jugadores se desesperan y abandonan el juego antes de jugar, disminuyendo el número de jugadores en línea y provocando un aumento en el tiempo de espera.
Con un poco de balance en las actualizaciones, más variedad en los mapas y tal vez más variedad en los juegos, Last Flag podría alcanzar su potencial. El juego cuenta con mecánicas sólidas, pero se vuelve repetitivo rápidamente. No obstante, cuenta con potencial, y aunque tal vez está diseñado para un tipo muy específico de jugador, sobre todo enfocado al multiplayer, para ellos, Last Flag es lo suficientemente divertido para considerar que vale la pena.
El juego sin duda alguna puede mejorar, y esperamos que con muchas actualizaciones lo logre, solo queda esperar a que la comunidad del mismo alcance una buena cantidad de jugadores, de lo contrario es probable quede en el olvido.

Esta review fue realizada en PC. Esta copia de Last Flag fue proporcionada por Night Street Games. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.