Han pasado casi tres años desde el lanzamiento del primer volumen de Metal Gear Solid: Master Collection, una recopilación que nos permitió regresar a los orígenes de la franquicia con Metal Gear y Metal Gear 2: Solid Snake, además del curioso Snake’s Revenge, para después dar el salto a las tres dimensiones con Metal Gear Solid y continuar con Sons of Liberty y Snake Eater. Todo esto acompañado de diferentes materiales adicionales que ayudaban a recorrer parte de la historia y evolución de una de las sagas más importantes de los videojuegos.
Pero ahora, después de una larga espera, finalmente tenemos en nuestras manos Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2, una colección que llega con una misión bastante importante: sacar a Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots de su larguísimo encierro en PlayStation 3. Y no viene solo, porque también tenemos el regreso de Metal Gear Solid: Peace Walker, originalmente lanzado para PSP, además de Metal Gear Solid: Ghost Babel, aquella peculiar entrega desarrollada para Game Boy Color. Todo esto acompañado por el soundtrack original y diferentes contenidos adicionales que buscan seguir expandiendo este recorrido por el legado de Metal Gear.
Así que, como era de esperarse, ya nos dimos a la tarea de jugar, probar y revisar todo lo que ofrece esta segunda colección para descubrir qué tan bien han sobrevivido estos títulos al paso del tiempo y, claro está, responder la pregunta de siempre: ¿vale la pena Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2?
Hablemos de…
Antes de arrancar de lleno con el contenido que ofrece esta nueva colección, vale la pena detenernos un momento para hablar de la franquicia en general, porque hablar de Metal Gear es hablar de una serie que durante décadas no dejó de reinventarse. Lo que comenzó en 1987 como una respuesta creativa a las limitaciones técnicas del MSX terminó convirtiéndose en una de las sagas más importantes e influyentes de la industria. Hideo Kojima encontró en el sigilo una manera diferente de plantear la acción y, con el paso de los años, esa idea fue creciendo hasta mezclarse con historias de espionaje, conflictos políticos, conspiraciones, tecnología, identidad y, por supuesto, personajes que terminaron marcando a varias generaciones.

Desde los primeros pasos de Solid Snake en Outer Heaven, pasando por el salto cinematográfico de Metal Gear Solid, hasta las historias de Big Boss y los acontecimientos que terminarían cerrando buena parte de este enorme rompecabezas, la saga siempre encontró la manera de evolucionar sin perder esa personalidad tan particular que la distingue. Y precisamente por eso, más que hablar únicamente de videojuegos, cuando hablamos de Metal Gear también hablamos de una parte importante de la historia del medio.
Ahora bien, si quieren conocer con mucho más detalle cómo nació la franquicia, sus curiosidades, sus momentos más importantes y todo ese camino que llevó a Metal Gear a convertirse en lo que conocemos hoy, les recomendamos darse una vuelta por nuestros tres episodios de Modo Historia dedicados a Metal Gear, donde nos aventamos a recorrer toda esta locura con mucha más calma.
Pero ahora sí, después de este pequeño recorrido por su legado, vamos con lo que realmente nos interesa: todo lo que ofrece Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2.
¿Qué nos ofrece la Master Collection Vol. 2 de Metal Gear Solid?
Ahora sí, vamos con lo importante: ¿qué trae realmente Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2? De entrada, esta segunda colección llega con menos juegos que su antecesora, pero eso no significa que venga ligera. De hecho, aquí tenemos un par de entregas bastante importantes dentro de la historia de Metal Gear y, sobre todo, un regreso que muchos llevábamos años esperando.
Y obviamente tenemos que comenzar con Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, porque seamos sinceros, es el gran protagonista de esta colección. Lanzado originalmente en 2008, este juego llevaba prácticamente toda su vida atrapado en PlayStation 3, así que verlo finalmente dando el salto oficial a otras plataformas ya era razón suficiente para voltear a ver este Volumen 2.

Aquí nos encontramos con un futuro donde la guerra prácticamente se ha convertido en un negocio controlado por compañías militares privadas, mientras Liquid Ocelot sigue moviendo los hilos desde las sombras. Del otro lado tenemos a un Solid Snake que está envejeciendo de manera acelerada debido a su propia genética y que deberá embarcarse en una última misión que funciona como el cierre de muchísimas historias, personajes y conflictos que la franquicia llevaba construyendo durante años.
Y claro, no simplemente agarraron el juego, lo aventaron aquí y vámonos. Para este relanzamiento encontramos mejoras en resolución y rendimiento, además de diferentes opciones para personalizar los controles y hacer que la experiencia se adapte un poco mejor a la manera en la que jugamos actualmente.
Después tenemos Metal Gear Solid: Peace Walker, tomando como base la versión que vimos en la HD Collection. Aquí viajamos hasta 1974, diez años después de los acontecimientos de Snake Eater, con Big Boss liderando su propia fuerza militar independiente cuando recibe la misión de investigar la aparición de un misterioso grupo armado en Costa Rica.

Y aunque originalmente nació como un título portátil, no se dejen engañar, porque Peace Walker termina siendo una pieza bastante importante dentro del rompecabezas de Metal Gear. Aquí seguimos viendo la transformación de Big Boss, la evolución de su ejército y muchas de las ideas que eventualmente terminarían dando forma a Outer Heaven. Además, tenemos de regreso el desarrollo de Mother Base y sus funciones en línea, incluyendo misiones cooperativas para entre dos y cuatro jugadores y enfrentamientos competitivos de hasta seis.
Pero todavía tenemos un pequeño viaje al pasado con Metal Gear: Ghost Babel, título lanzado originalmente en el año 2000 para Game Boy Color y que aquí llega como uno de los contenidos adicionales de la colección. Esta aventura funciona fuera de la continuidad principal y nos pone nuevamente en los zapatos de Solid Snake, quien debe salir de su retiro para infiltrarse en Galuade, una fortaleza construida justo donde alguna vez se encontraba Outer Heaven, después de que un nuevo prototipo de Metal Gear termina en manos equivocadas.
Evidentemente estamos hablando de una experiencia mucho más clásica, pero también de una de esas curiosidades que vale la pena recuperar, especialmente porque demuestra cómo muchas de las ideas de sigilo de la franquicia lograron trasladarse a una portátil con recursos muchísimo más limitados.
Ahora bien, los juegos no vienen solos. Tanto Guns of the Patriots como Peace Walker incluyen su propio Master Book, donde podemos consultar información sobre la historia, personajes y diferentes elementos de cada entrega, además de su respectivo Screenplay Book con los guiones completos.
También tenemos la Metal Gear Solid 4 Database, una enorme recopilación de información sobre el universo de la saga hasta los acontecimientos de Guns of the Patriots, además del Metal Gear Solid: Digital Soundtrack Vol. 2, porque claro, si vamos a regresar a Metal Gear, también había que hacerlo acompañado de algunas de sus melodías más reconocibles.
Otro detalle bastante interesante es que, si solamente vienen por alguno de los juegos principales y no quieren comprar la colección completa, tanto Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots como Metal Gear Solid: Peace Walker también pueden adquirirse de manera digital por separado en las respectivas tiendas de cada plataforma.
Pero ojo, porque aquí también nos quedamos con esa sensación de: “¿y nada más?”. No porque lo que tengamos sea poco, sino porque todavía existen varios títulos que encajarían perfectamente dentro de estas recopilaciones. Nos hubiera encantado ver Metal Gear Solid V: Ground Zeroes y The Phantom Pain, además de recuperar juegos que poco a poco se han ido quedando olvidados en el camino, como Metal Gear Rising: Revengeance, Portable Ops o incluso los dos Metal Gear Acid.
Quién sabe, tal vez Konami esté guardando algunas de estas cartas para una hipotética Master Collection Vol. 3. Porque si algo nos deja claro esta segunda colección es que todavía quedan muchas piezas del enorme rompecabezas de Metal Gear esperando volver a la acción.
¿Vale la pena Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2?
Nuestra respuesta corta es sí, especialmente si son fanáticos de la franquicia o llevan años esperando una manera más accesible de volver a jugar algunas de sus entregas más importantes.
El simple hecho de rescatar a Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots de su larguísimo encierro en PlayStation 3 ya convierte a esta colección en un lanzamiento bastante especial. A eso se suma el regreso de Peace Walker, una pieza fundamental dentro de la historia de Big Boss, y la inclusión de Ghost Babel, que funciona como ese pequeño extra para quienes quieran explorar uno de los capítulos más curiosos de la saga.
También se agradecen las mejoras realizadas para adaptar estos juegos a plataformas actuales, así como los libros digitales, el soundtrack y todo ese material adicional pensado principalmente para quienes disfrutan clavarse todavía más en el universo de Metal Gear.
Eso sí, por momentos queda la sensación de que este segundo volumen pudo haber sido un poquito más ambicioso. Hay varias entregas que siguen esperando una nueva oportunidad y que habrían convertido esta colección en un paquete todavía más completo. Pero lo que está aquí sigue siendo suficiente para ofrecernos decenas de horas de sigilo, conspiraciones, cinemáticas eternas y, por supuesto, toda esa locura que solamente Metal Gear sabe entregar.

Esta review fue realizada en Xbox Series S. Esta copia de Metal Gear Solid: Master Collection Vol. 2 fue proporcionada por KONAMI. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.