Para muchos de nosotros, las adaptaciones de videojuegos al cine solían ser sinónimo de decepción profunda. Sin embargo, en los últimos años hemos visto cómo los estudios por fin empiezan a entender que a veces la fidelidad a la diversión pura es más importante que intentar armar un guion digno de un Óscar. En 2021, el reinicio cinematográfico de Mortal Kombat nos devolvió la esperanza al darnos fatalities brutales, aunque gastó demasiado tiempo en explicarnos la historia de su universo sin mostrarnos jamás el verdadero torneo.
Ahora, el director Simon McQuoid regresa para darnos exactamente lo que llevábamos pidiendo a gritos con Mortal Kombat II. Con la promesa de menos exposición aburrida y mucha más sangre, la franquicia busca consolidarse entregando a los fans toda la acción que faltó en la primera entrega. Pero con un elenco mucho más grande y las expectativas por los cielos, surge la gran pregunta: ¿vale la pena?
¿Qué tal Mortal Kombat II?
La película nos sitúa poco tiempo después de los eventos de la primera cinta. Los campeones de la Tierra (Earthrealm) se ven obligados a enfrentarse entre sí y prepararse para el inminente torneo contra las fuerzas del Mundo Exterior (Outworld), quienes ahora están bajo el implacable dominio del imponente Shao Kahn, interpretado por Martyn Ford. En una decisión sumamente inteligente por parte de los escritores, el protagonista anterior, Cole Young (Lewis Tan), pasa a un muy segundo plano para permitir que los verdaderos íconos de la franquicia tomen las riendas de la historia. Esta vez, los reflectores caen sobre dos personajes principales: Johnny Cage y la princesa Kitana.
Después de los eventos de la película anterior, los guerreros de Earthrealm necesitan encontrar a un nuevo miembro del equipo antes de que el torneo final de Mortal Kombat, el cual decidirá el destino de la tierra, comience, siendo el actor retirado de películas de acción Johnny Cage, el elegido. Karl Urban hace un trabajo fantástico dándole vida a Cage, inyectándole un carisma arrollador y soltando referencias a la cultura pop y otras franquicias de Warner Bros. en medio de los combates.
Mientras tanto, por parte del Outworld, la princesa Kitana, busca cómo vengar la caída de su reino, Edenia a manos de Shao Kahn, conspirando en secreto con los guerreros de Earthrealm. Por su parte, Kitana (Adeline Rudolph) lidera una alineación femenina que por fin recibe el respeto y tiempo en pantalla que merece; se agradece muchísimo la química que tiene con Jade (Tati Gabrielle) y el regreso de Sonya Blade (Jessica McNamee), equilibrando un elenco que en la cinta pasada se sentía demasiado dominado por hombres.
Además, tenemos el milagroso (y graciosísimo) regreso de Josh Lawson como Kano, quien vuelve a robarse cada escena, estando a la par con el mismísimo Johnny Cage en cuanto a humor ácido se refiere, y que viene a revitalizar el acto final de la película, el cual se desvía un poco, y como menciona Cage durante la cinta, se tomaron libertades creativas, y se alejaron de la narrativa de los videojuegos, lo cual puede ser del desagrado de los fans más asiduos de la franquicia.
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En cuanto a los valores de producción y el apartado gráfico, la película es un deleite visual. Los efectos especiales de la magia, las bolas de fuego y los láseres complementan a la perfección las pesadas y muy bien coreografiadas escenas de lucha cuerpo a cuerpo, sin llegar a opacarlas. El trabajo de vestuario es fenomenal, destacando particularmente el aterrador aspecto de Noob Saibot (Joe Taslim) con su armadura oscura y su clon de sombras. Y para los fanáticos de hueso colorado, la cinta está repleta de easter eggs; no solo hay combates encuadrados exactamente como en los videojuegos clásicos, sino que incluso tenemos un glorioso cameo del mismísimo Ed Boon (cocreador de la saga) sirviendo tragos como cantinero. Lo único que se extrañó fue una referencia a Dan Forden, o Toasty para los cuates.
¿Vale la pena Mortal Kombat II?
Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Vale la pena Mortal Kombat II?
Todo depende de qué es lo que busques en el cine. Si entras a la sala esperando una narrativa profunda, un desarrollo de personajes complejo o motivaciones filosóficas, te vas a dar de topes contra la pared. La trama es delgada como papel y funciona únicamente como una excusa para poner a un grupo de tipos raros y coloridos a romperse la cara en pantalla durante dos horas.
Sin embargo, si aceptas la película por lo que es, una película de acción bastante absurda, ruidosa y extremadamente sangrienta, es un triunfo absoluto. Es una experiencia que corrige los errores de su predecesora, nos da el fanservice que queríamos, y sabe perfectamente que la diversión es primero, aunque nuevamente, deciden no tomar tal cual la historia de los juegos.
No obstante, si quieres desconectar el cerebro y disfrutar de unas buenas palomitas llenas de adrenalina y fatalities, esta es una película que, sin duda, vale la pena.

El acceso a la función de prensa a Mortal Kombat II fue proporcionado por Warner Bros. Puedes consultar los criterios de puntuación aquí.